Sin miedos

El concepto de miedo es definido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua (s/v): " (Del latín metus) "Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario." " Recelo o aprensión que uno tiene de que le suceda una cosa contraria a lo que desea."
Partiendo de esta definición, de la cual podemos extraer que el miedo modifica nuestra forma de estar, ya sea por algo interior o exterior, real o de ficción. Las causas principales del miedo serían la exposición a una estimulación traumática, la exposición repetida a una exposición subtraumática (sensibilización), la observación directa o indirecta de personas que muestran miedo y la recepción de información que lo provoca.
Habría cuatro componentes básicos de los que consta el miedo:
a) la experiencia subjetiva de temor.
b) los cambios fisiológicos.
c) las expresiones directamente observables de miedo.
d) los intentos de evitar ciertas situaciones o escapar de ellas.

¿Quién no ha sentido miedo alguna vez? Este aparece cuando menos necesitamos que lo haga, con tan sólo unos pocos minutos en nuestra mente ya puede apoderarse de nosotros y cuando nos percatemos de su presencia puede ser demasiado tarde, teniendo el control casi absoluto.
El miedo puede ser experimentado en diversas ocasiones, circunstancias y momentos, y resulta más molesto cuando se presenta en esos instantes donde necesitamos de nuestro valor. Existen muchos tipos de miedos, los psicológicos, sentimientales, racionales, irracionales, etc.

El miedo es innato. Se puede aprender a tener miedo a distintas circunstancias durante la vida, pero nacemos con esa capacidad. Esa  sensación tan tremenda que paraliza y te grita: " atención!! "no lo hagas!! "huye, vete, aléjate!!. Esto hace que dejemos pasar las cosas, que nos refugiemos en una burbuja y  muy posiblemente que no veamos con claridad la situación.

Ante una circunstancia de peligro inminente, nuestros sentidos instintivamente se percatan y lo comunican a la corteza cerebral a través de los haces nerviosos. En el cerebro, a nivel cortical, inmediatamente lo que habíamos presentido se hace realidad y nuestro sistema de alerta nos dice... ¡Peligro! En este momento ( décimas de segundos) a nivel subtalámico se provoca una reacción subliminal y se manda una señal a la glándula hipófisis. Mientras tanto comenzamos a sentir lo que denominamos miedo... tenemos miedo. La hipófisis secreta una hormona denominada adrenocorticotropa (ACTH) que va a circular por la sangre y la cual va a ser leída por los comandos de las glándulas suprarrenales que reaccionan inyectando, a su vez, a la sangre distintas hormonas fundamentalmente adrenalina.

Existen muchas clases de miedos. Los más comunes son:
El fracaso (laboral y sentimental, social)
El rechazo (laboral, sentimental, familiar)
Situación económica
El éxito (hacia los demás)

REACCIONA, ACTÚA:
La mayoría de los miedos tienen su raíz en una forma errónea de percibirnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, es decir que tienen un origen mental, por lo que si aprendemos a controlar nuestros pensamientos, podemos terminar con ellos. Cuando el miedo se apodera de nosotros es difícil mantener el control (casi  pero no imposible).
Lo primero que debes hacer es pensar, recordando respirar de esta manera: inhala y exhala el aire diez veces pausadamente, por la nariz, llenando el abdomen (barriga) cuando tomes aire y aplastando la barriga cuando salga el aire. Mejorará notablemente la sensación de angustia.

Muchas personas pasan parte de su vida teniendo miedos infundados, en realidad esto le sucede a todo el mundo, y si piensas en cuales son aquellas cosas que te  infundieron miedo en los últimos meses, descubrirás que el 80% (o más, según causas) de ellas nunca sucedieron.
Algunos miedos son reales porque existen en cuanto a sentimientos, tu sientes ese miedo, para ti es real, pero son solo producto de pensamientos negativos. Y la verdad es que la mayoría de los miedos que sufrimos a diario pertenecen a este segundo grupo: los pensamientos negativos.
Todo pensamiento negativo aumenta y acrecienta los miedos, dándoles más fuerza. Por ello es muy importante que tratemos de evitar que se instalen en nuestra mente. Forjando una barrera para que no puedan penetrar.

La clave es actuar, hacer algo para comenzar a construir nuestra confianza. No debemos sentirnos culpables o castigarnos por sentir esos miedos. Tenemos que identificar la raíz de nuestro miedo y estar determinados a luchar contra él, teniendo paciencia, perseverancia y buscando ayuda  siempre que sea necesario.  
Todo el mundo posee dentro de sí mismo la fuerza y la luz para combatir sus miedos, temores e inseguridades.

TE AYUDARÁ:
1. El primero paso para avanzar y salir de cualquier situación de miedo, es admitir que tienes un miedo (o varios). Sabes que existen, así que admite que los tienes. No eres diferente por ello. Todos pasamos por situaciones o circunstancias en la vida que nos preocupan, nos dan miedo, nos sobrepasan o nos invade esa sensación de temor. No eres diferente a nadie, recuérdalo y acepta los miedos. No pasa absolutamente nada.
2. Sigue unas pautas de anotación:
 ¿Cuáles son tus miedos? ¿Cuál es tu miedo principal?. Anota todos los miedos, de esta forma los exteriorizas y ayudas a extraelos de tu interior. Liberando de forma gradual y progresiva.
3. Investiga la causa, la raíz.  Ahora que ya los has admitido es muy probable que hasta puedas sentir vergüenza de ello, pero no pasa nada, no eres el único, todo es normal.  Investiga esos miedos, busca la raíz y sana su herida. Busca ayuda profesional si lo necesitas y sobre todo siempre piensa que no es nada anormal, que forma parte de la evolución del ser humano y que todo tiene solución.
4. Para afrontar tus miedos hay que practicar. Es decir, insistir mucho hasta que funcione. Haz planes de cambios, restructura tus hábitos y modifica algunas conductas. Intenta ser más positivo y enfocar tu vida hacia la vía de la solución, la positividad y la armonía. Aléjate de personas que no estén en esas vibraciones, aquellas en las que predomine la negatividad y la oscuridad. No se trata de eliminarlas de tu vida, sencillamente de dejarles su espacio, que no es el tuyo. Rodéate de personas positivas, entusiastas, emprendedoras y con sentido del humor.
5. Existir en este momento. Casi todos los miedos los proyectamos hacia el futuro. Nos preocupa, nos atormentan y nos sobrepasa lo que pueda acontencer a largo plazo y en otras ocasiones nos lamentamos por un pasado, generando también un miedo. En realidad el futuro nos lo creamos nosotros, con nuestras acciones, trabajo, pensamientos, creaciones y un largo etc. No tiene sentido preocuparse por lo que está por llegar, cuando aún no ha llegado. Vive el presente y cuando te des cuenta que piensas con miedo hacia un  futuro, vuelve a enfocarte en el ahora, en este momento, en este presente. El instante que nos preocupa es ahora, piénsalo.
6. Practica ejercicios de respiración, como por ejemplo el pranayam, y orientate sobre otros métodos de relajación que te ayudarán a conectar con tu yo interior y a equilibrar tu energía interior y mental. Lleva en general una vida sana y saludable.
7. Extrae y libera de tu interior tus temores con personas de confianza, y déjate ayudar por aquellos que te quieren, te valoran y te aprecian, por lo que realmente eres y significas para ellos. Tú ya sabes quien realmente te quiere, confía y no sufras en tu absoluto silencio. Liberar esa parte que te ansía y te provoca temor, miedo, inseguridad etc, te ayudará más de lo que puedas imaginar. Confía !

Recuerda:
Tú tienes el suficiente potencial mental e interior para vencer y superar cualquier miedo. Sólo si tú realmente lo deseas, estos desaparecerán.
No eres diferente a nadie por tus temores, miedos etc., no te avergüences, ya que absolutamente todos padecemos algún o varios miedos a lo largo de nuestra vida.
Si todo te sobrepasa y no puedes superar por ti mismo ese miedo, no dudes en buscar ayuda profesional, te ayudarán a realizar las técnicas necesarias para salir de lo que te preocupa.
Somos seres en constante evolución y todo nos va a ayudar para seguir avanzando.
Yo puedo, tú puedes y entre todos podemos más!.

Colaboración y supervisión: Dr. Francesc Xavier Vilamajor (medicina general y psiquiatría).